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Presupuestos Participativos: dar valor a las personas mayores

Presupuestos Participativos: dar valor a las personas mayores

Las personas mayores son las estrellas de la vida cotidiana de nuestros municipios. Son una sabiduría cercana y un pulso continuo de las venas de nuestra localidad. Sus ideas son en muchos casos las mejor valoradas en el marco de la Participación Ciudadana.


Un municipio amigo de las personas mayores es un entorno diseñado para toda la población. Desde la perspectiva de la edad, todo el mundo podrá disfrutar de los beneficios y ventajas de una localidad más amable con la edad. Pero también un municipio que pone en valor lo que las personas mayores puedan aportar al resto de la ciudadanía: las ideas, el tiempo, el sentido común. Las iniciativas de Presupuestos Participativos buscan involucrar activamente a las personas mayores en los proceso de generación, validación y elección de los proyectos a llevar a cabo en Nerja. Los objetivos son por un lado:

  • Promover cambios que mejoren la calidad de vida de toda la población
  • Desarrollar el potencial de las personas mayores (envejecimiento activo)
  • Mejorar la calidad de los servicios con y para personas mayores
  • Trabajar por el bienestar de las personas mayores, mejorando el de toda la comunidad

Y por el otro:

  • Fomentar la participación de las personas mayores en los ámbitos ciudadanos
  • Co-crear las políticas municipales dirigidas al colectivo de las personas mayores

Cabe contemplar dos modalidades diferenciadas de participación de las personas mayores, pero complementarias: a título individual, o bien, de forma grupal, mediante la integración en colectivos cívicos o asociaciones de diversa índole, según criterios y finalidad.

En ambos modelos se pueden observar, en mayor o menor grado, fundamentos y beneficios relacionados con el servicio público y la realización y desarrollo personal. En este sentido, cabría considerar que la participación ciudadana:

  • Rentabiliza las capacidades de todos, y aprovecha el conocimiento ciudadano de la realidad vivencial, debido a su proximidad. A la par, ayuda a desarrollar nuevas capacidades personales y colectivas relacionadas con el trabajo en equipo y la funcionalidad de los servicios públicos y privados.
  • Asienta la legitimidad de las instituciones públicas y sus gestores, en el convencimiento de que los ciudadanos tienen una mayor facilidad para impulsar iniciativas destinadas a hacer más eficaz el medio en que se desenvuelven.
  • Mejora la calidad de vida e, incluso, la salud de las personas participantes. Diversos estudios de expertos economistas, sociólogos y psicólogos, demuestran que la implicación en la toma de decisiones hace al ser humano más feliz que cuando se limita a aceptar o aplicar las decisiones de otros.

 

Y citando a la Fundación EDE:

Desde otro punto de vista, es importante mencionar el énfasis de los equipos investigadores por dotar a los análisis sobre la participación social de una perspectiva de género. Las mujeres son más de la mitad de las personas mayores, las que llegan a edades más tardías y se configuran como un elemento indispensable para mantener el bienestar social. Está claro que mujeres y hombres mayores, por razones obvias de edad, arrastran la carga social asignada a su género materializándose la participación social de forma muy dispar entre ellos y ellas. Este hecho implica que mujeres y hombres no envejecen de la misma forma, llegando a esta etapa en condiciones muy dispares.

La importancia de la participación de las personas mayores no solo se justifica por su peso cuantitativo en la sociedad sino también por el valor de su recorrido vital, de su experiencia acumulada que representa un capital humano de gran valor que debe ser aprovechado y potenciado a favor del conjunto de la sociedad.

En numerosas ocasiones la participación social ha sido relacionada con la calidad de vida de las personas mayores medida en índices de satisfacción, depresión, integración, fragilidad, etc. La disponibilidad de tiempo conlleva la planificación del mismo, dotando de proyectos a esta etapa. Esta dotación implica un fomento del bienestar social de las personas mayores que repercute principalmente en su salud y retroalimenta su impulso participativo.

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