nerjadecide.es | Importancia de los espacios de deliberación en el proceso de los Presupuestos Participativos
16049
post-template-default,single,single-post,postid-16049,single-format-standard,ajax_fade,page_not_loaded,,hide_top_bar_on_mobile_header,qode-child-theme-ver-1.0.0,qode-theme-ver-10.1.1,wpb-js-composer js-comp-ver-5.0.1,vc_responsive

Importancia de los espacios de deliberación en el proceso de los Presupuestos Participativos

Importancia de los espacios de deliberación en el proceso de los Presupuestos Participativos

Durante los últimos años, la deliberación y el paradigma de la democracia ciudadana se han vuelto comunes en el discurso del desarrollo y la gobernabilidad.


Al igual que los términos y conceptos de “participación”, “descentralización” y “gobernanza”, hoy la deliberación es considerada necesaria y progresiva para que los gobiernos locales logren legitimidad democrática e intenten resolver los conflictos y problemas sobre ámbitos en las esferas de la política social, económica o ambiental.

Llamamos deliberación a la conversación permanente (interacción), apoyada en valores consensuados, que se da en el seno de una comunidad, generando conocimiento y alimentando por tanto su identidad.

La deliberación es un constructo social centrado en la creación de contextos comunes, no un sistema de decisión colectiva sino el proceso a través del que nace y crece una comunidad desarrollando, en mayor o menor grado, saberes y conocimientos que le son propios. Ahí es donde se encuentra con la estrategia de los Presupuestos Participativos; ya que estos responden a los mismos principios de dar voz y participación activa a los ciudadanos abriendo el abanico del debate enriquecedor y abierto. De este modo, al apostar por los espacios de deliberación como una parte esencial, intrínseca del procedimiento de la implantación de los Presupuestos Participativos los acercamos a los modelos de una democracia deliberativa.

La democracia deliberativa se basa, entonces, en la creencia en los derechos de los ciudadanos y en su habilidad para comprometerse activamente en las decisiones que les conciernen, con derechos asociados a la información y al acceso a los espacios para tal deliberación. Para la mayoría de los analistas, la democracia deliberativa y el paradigma concurrente de los procesos deliberativos e incluyentes (PDI) suponen una toma de decisiones colectiva por parte de todos los afectados por esa decisión o sus representantes, basada en argumentos ofrecidos por y para los participantes comprometidos con los valores de la razón y la imparcialidad.

La deliberación atiende a la lógica de la abundancia, así que en términos generales, produce diversidad, no homogeneidad. Sin embargo, un proceso deliberativo permanente genera muchos consensos y acota ese espacio de diversidad fuera del espacio de lo que la comunidad va considerando sus “fundamentos” (un conjunto de referencias, valores y formas de hacer).

Cuanto mayor y más profunda sea la deliberación, más libres se sentirán los miembros de una comunidad para actuar por si mismos porque más claros serán los espacios de consenso. Esta deliberación se encamina hacia la creación de redes de ciudadanos activos que refuerzan el

En la medida que se fortalece la redificación social, vale decir en la medida en que la se van tejiendo vínculos y estructurando redes, tanto locales como comunitarias, se hace más eficaz las capacidades de los ciudadanos a crear las soluciones a los problemas a nivel del municipio. Y por lo tanto, aumenta su capacidad de tomar parte activa en el Proceso de Presupuestos Participativos.

No Comments

Post A Comment